Desde el punto de vista del marketing, la publicidad y la comunicación, si algo nos enseñó la pandemia fue la importancia de estar presentes en las redes sociales. Sin lugar a dudas, las redes sociales son un canal que nos acerca a nuestros clientes y públicos de interés. Sin embargo, como empresas debemos preguntarnos si estamos realizando las acciones adecuadas para ser más visibles en las redes sociales.
La presencia empresarial en las redes sociales no se reduce a tener una cuenta y postear de vez en cuando alguna actividad, promoción o novedad. Esta situación se convierte en un estar por estar, lo que no solo no funciona, sino que puede llegar a ser muy perjudicial para la imagen y reputación de una marca o empresa.
Bases para una buena comunicación en redes
Por ello, la base para que una empresa inicie o construya su presencia en las redes sociales es responder a varias interrogantes, las cuales determinan el camino exitoso de su comunicación:
- ¿Para qué queremos estar en las redes sociales?
- ¿A quiénes nos vamos a dirigir?
- ¿Cuáles son las redes sociales en las que deberíamos tener presencia?
- ¿Cómo vamos a alcanzar nuestros objetivos y cómo vamos a medirlos?
- ¿Cuál es nuestro fin comunicacional: ¿informativo, corporativo, atención al cliente, ventas? y ¿Qué les vamos a decir?
- ¿Cuál es el presupuesto que destinaremos a estos canales?
- ¿Quién será el responsable de crear el contenido?
- ¿Quién actuará como community manager?
En otras palabras, es fundamental construir un Social Media Plan, donde se planteen objetivos claros, se defina el target al que nos vamos a dirigir, se analice las redes donde vamos a estar presentes, se desarrolle una estrategia, se destine un presupuesto y finalmente se pueda construir el plan de contenidos que nos permita postear periódicamente y entregar un mensaje clave a nuestros seguidores.
Erróneamente, las empresas inician por el paso final: no han planteado sus objetivos o a quién quieren dirigirse, pero comienzan a subir fotografías, crean posts y comparten en todas las redes sociales el mismo contenido. A pesar de estos esfuerzos llega un momento en que se enfrentan a un “ya no tenemos nada más que decir” y simplemente convierten sus redes en un canal publicitario.
Construir un plan de contenidos es lo ideal
No obstante, la realidad es que las empresas siempre tienen algo que decir, algo que contar y sobre todo quieren tener una comunidad con sus grupos de interés, pero para esto necesitan tener claro su plan de contenidos. ¿Cómo se construye un plan de contenidos?
El paso número es determinar la línea de comunicación de nuestro contenido: el tipo, el tono, la redacción e incluso las emociones que necesitamos transmitir para crear esa conexión con nuestros seguidores.
Sí, recordemos que las redes sociales nos permiten transmitir diferentes emociones en cada publicación gracias a las variadas herramientas de imágenes, videos y música.
El siguiente paso es establecer una línea gráfica, que comunique la imagen corporativa de la organización: colores, imágenes, fotografías, símbolos, otros.
El paso tres es contar con un calendario o cronograma de contenidos que nos permita determinar día a día que tipo de contenidos subiremos a cada red social. Lo que, además facilita la creación de campañas mensuales. Y, finalmente, el copywriting (la redacción de los posts), el diseño de los gráficos, la producción de los videos; es decir, la creación de contenido de valor.
