Compartimos con ustedes este artículo publicado en la revista DIRCOM N°114, de Argentina. Es una publicación Iberoamericana de edición semestral, que se dedica a brindar contenidos y herramientas para la gestión de la Comunicación.
Visualiza a la comunicación en tu negocio
A menudo consideramos a la reputación corporativa como un recurso de primer orden para las empresas líderes del mercado. Si nos hablan de comunicación, estrategia, imagen y relacionamiento inmediatamente pensamos en todos los importantes esfuerzos que realizan los profesionales de las grandes corporaciones. Pero ¿qué pasa cuando pensamos en las pequeñas y medianas empresas, en los emprendedores, en sus planes de negocio y en sus estrategias? ¿Hay cabida para la reputación y la comunicación?
Definitivamente, la respuesta es sí. Y es que a pesar de que las pymes y los emprendimientos no venden su imagen ni utilizan las estrategias de marketing de la misma forma que emplean las grandes empresas, las herramientas de comunicación y relaciones públicas son de vital importancia para generar reputación y engagement con los públicos de interés; más aún si tomamos en cuenta que la reputación empresarial se considera como un recurso organizativo capaz de generar ventajas competitivas.
De ahí que el primer paso para convertir a la comunicación en un activo que genere valor es tener un plan estratégico. Este debe contar con objetivos, determinar los públicos a los que se quiere llegar, el mensaje a transmitir y los medios que se emplearán para alcanzar las metas comunicacionales. Aquí, el Gerente/ CEO juega un papel crítico para el éxito del plan, ya que además de ser el líder organizacional, debe constituirse en el líder comunicacional.
Varias acciones y herramientas de relaciones públicas pueden ayudar a la hora de gestionar la imagen y comunicación. El contacto con la prensa, por ejemplo, es una herramienta efectiva para potenciar la imagen y dotarla de visibilidad; la creación de hitos y contenidos de interés para los medios es fundamental al momento de trasmitir una noticia.
Por otra parte, las pymes y los emprendimientos no deben olvidar el enorme potencial de networking, como una herramienta eficaz para vincularse con los públicos cercanos y generar sinergias. Otras acciones exitosas para este sector se basan en la originalidad y la innovación, así acciones de street marketing o patrocinios adaptados al entorno de una pyme pueden generar un poderoso boca a boca que aporte a la reputación de la empresa.
De otro lado, el mundo interactivo y dinámico en el que vivimos ha multiplicado los canales de comunicación. Pasamos conectados las 24 horas del día: en el trabajo, en reuniones sociales, mientras hacemos deporte e incluso erróneamente al conducir, simplemente no logramos desconectarnos de este mundo virtual que nos entretiene, informa y enlaza a todo: amigos cercanos, lejanos, familia, empresas, intereses y más.
Los pequeños empresarios y emprendedores se han dado cuenta de este boom y la importancia que las redes sociales han adquirido en el entorno empresarial. Sienten y creen que deben estar, aunque muchos no tienen claro los beneficios para su negocio y simplemente abren cuentas en lo que más han escuchado o lo que más o menos ven que tienen sus competidores: Facebook, Twitter y algunos en Google My Bussines.
Sin embargo, al desconocer los verdaderos aportes que Facebook, Twitter, Instagram, Google +, My Bussines, YouTube, Pinterest pueden traer a sus pequeñas empresas o actividades, no tienen la seguridad de querer invertir y esforzarse en una estrategia comunicacional, por lo que simplemente se limitan a estar presentes, pero no logran ser parte de esta comunidad virtual.
El desarrollo de una estrategia digital radica en la importancia de generar un sinnúmero de oportunidades para el negocio, como: incrementar su número de clientes, abrir una puerta de comunicación permanente con sus consumidores actuales y potenciales, mejorar sus servicios y atención al público, dar a conocer información de calidad de su marca, entre muchas otras.
Estas razones invitan a dejar de mirar a las redes sociales como una herramienta que puede utilizar cualquier colaborador de la pyme o el mismo emprendedor. Para formar parte de esta nueva cultura 2.0, se debe tener los objetivos y estrategias de comunicación claras, crear contenidos propicios, mantener la intensidad en las publicaciones, no usar sus redes personales con la del negocio e indiscutiblemente contar con un profesional sobre el tema.
Porque a pesar de que en Internet podemos encontrar varias guías sencillas para el manejo de la herramienta, el problema real es la falta de estrategia y visión comunicacional, en el cual se desarrollen actividades on-line y off-line, tratando de crear un enlace de doble vía con el público y no solo siendo una fuente de información.
Autoras: Sofía Enríquez y Mónica Machado U.
