Muchas veces cuando hablamos de comunicación interna creemos, falsamente, que su único rol se reduce a ser una fuente de información para el personal. Lo cierto es que la comunicación interna debería ir mucho más allá, con el objetivo de motivar a los colaboradores a sentirse parte de la compañía y que este sentir fortalezca el desempeño y reputación
Al hablar de comunicación interna es importante partir de la premisa que los colaboradores son los primeros embajadores de una marca y deben ser nuestros primeros clientes. Es decir, los primeros consumidores de los servicios o productos de la marca; asimismo, deben ser los primeros en conocer y estar convencidos de la vivencia de valores y acciones positivas que realiza la empresa.
Gracias a efectivos planes de comunicación interna se logra establecer un clima de confianza donde los colaboradores sienten que sus opiniones tienen validez, lo que hace que se sientan escuchados y miran al trabajo como otro de sus espacios de tranquilidad y prosperidad, o como comúnmente se dice: un espacio familiar.
Para crear un efectivo plan de comunicación interna, el experto Alejandro Formanchuk, propone un método conformado por 6 dimensiones: Operativa, Estratégica, Cultural, Motivacional, Feedback y Propositiva, cada una responde a un objetivo específico; es decir, nos permite construir un plan integral que logra mejores resultados.
La base para crear un buen plan de comunicación interna es pensar que la información no puede viajar en una sola dirección, y mucho menos que este sentido sea solo descendente.
Dimensión operativa
Lo que se busca en esta dimensión es lograr que la gente sepa qué tiene que hacer; es decir, son las comunicaciones internas donde se brinda información que permite que el colaborador trabaje, o como su nombre lo indica, que sea operativo.
Las comunicaciones que se emiten dentro de esta dimensión son: información general de la empresa, información de las responsabilidades y funciones de su cargo, etc.
Dimensión estratégica
En esta dimensión su objetivo se centra en conseguir que los colaboradores sepan y entiendan porqué deben cumplir con sus funciones y responsabilidades. Es un empoderamiento de su puesto y del lugar donde trabajan, porque según la forma en que comuniquemos se sentirán parte de algo más grande y no solo las acciones puntuales que requiera su puesto.
Implica comunicaciones como: acerca de los objetivos de la empresa, los objetivos del sector, la evaluación de su cargo, los objetivos de su puesto, entre otras.
Dimensión cultural
El objetivo de esta dimensión es alcanzar que los colaboradores sepan cómo deben hacer su trabajo y además estén de acuerdo con ello. Es decir, es hacer que la gente se sienta parte de la empresa y viva su cultura.
A nivel de comunicaciones serían informaciones como: los valores, código de ética, lo que está permitido y no, lo que es ser un buen líder, empleado, etc. Sin embargo, lo más importante en esta dimensión es demostrar con hechos todo lo que consideran forma parte de su cultura empresarial.
Dimensión motivacional
Obviamente esta dimensión está focalizada en lograr que las personas quieran hacer lo que la empresa les indica, con entusiasmo, con convicción y porque se sienten parte del lugar.
Dentro de esta dimensión podemos comunicar: logros e historias destacadas de colaboradores, oportunidades concretas de crecimiento, espacios de intercambio social, informal, amistoso, hechos que demuestran que la empresa es confiable y transparente, entre otros.
Dimensión feedback
Como su nombre lo indica está dimensión se focaliza en lograr que la gente sepa cómo está haciendo su trabajo. Pero el grave error de las empresas es que lo manejan como una evaluación de desempeño al final de cierto periodo de tiempo, cuando en realidad debería ser una retroalimentación constante que abra una puerta de qué se puede hacer para mejorar.
La comunicación que se maneja alrededor de esta dimensión es: entrenar a los líderes para que sepan brindar un feedback constructivo, dar información de estos espacios y cuáles son los parámetros, etc.
Dimensión propositiva
En esta dimensión se busca que los colaboradores brinden sus ideas o sugerencias para mejorar las funciones que ellos desarrollan o en general para mejorar algún camino que brinde mejores resultados a la empresa.
La comunicación en esta dimensión se centra en abrir vías, canales o espacios que permitan a sus colaboradores expresarse, decir sus ideas, opiniones, etc.

En un entorno de interacción y avance permanente, los modos, formas y soportes de comunicación han cambiado de manera vertiginosa. Con ellos, el posicionamiento de las marcas y su reputación que se juega en diferentes canales multiplicados, precisamente, por el mundo dinámico e interactivo en el que vivimos.
A menudo consideramos a la reputación corporativa como un recurso de primer orden para las empresas líderes del mercado. Si nos hablan de comunicación, estrategia, imagen y relacionamiento inmediatamente pensamos en todos los importantes esfuerzos que realizan los profesionales de las grandes corporaciones. Pero ¿qué pasa cuando pensamos en las pequeñas y medianas empresas, en los emprendedores, en sus planes de negocio y en sus estrategias? ¿Hay cabida para la reputación y la comunicación?